¿Qué es la fibra de celulosa?
La fibra de celulosa es un aislante térmico y acústico hecho a partir de papel y cartón reciclado. Es decir, le damos una segunda vida a ese papel y cartón, transformándolo en un material que ayuda a que tu casa se mantenga fresca en verano y cálida en invierno, y que además reduce los ruidos molestos de afuera. Al material se le agregan sales minerales que lo hacen seguro: resistente al fuego, a los insectos y a la humedad. Es liviano, fácil de aplicar en techos y paredes, y una opción mucho más amigable con el medioambiente que otros aislantes tradicionales.

Aislación térmica
La celulosa es el aislamiento ideal todo el año: mantiene la temperatura estable, reduce el consumo energético y protege del frío, calor y ruidos. Su aplicación cubre al 100% los espacios, sellando grietas y evitando filtraciones de aire.

Aislación Acústica
La celulosa, gracias a su alta densidad (+50 kg/m³) y capacidad de absorción acústica, permite que los tabiques de yeso alcancen y superen los exigentes estándares de hoteles en aislación de ruidos y resistencia al fuego. El resultado: habitaciones más seguras y silenciosas.

Resistente al fuego
La celulosa ofrece máxima seguridad frente al fuego: no se derrite, no libera gases tóxicos y es auto extinguible. Su tratamiento con sales bóricas impide la propagación de las llamas.

Sin moho ni plagas:
Los boratos de la celulosa brindan protección contra moho, insectos y plagas. Incluso en muros húmedos no se desarrolla moho, y los roedores no anidan gracias al medio salado que genera su tratamiento. Además, las sales bóricas eliminan bacterias en termitas y larvas, impidiendo su supervivencia.