
Somos una empresa líder en aislación ecológica con fibra de celulosa
Nuestra misión es brindar un servicio de excelencia personalizado, mejorar la calidad de vida de las personas, promover el ahorro de energía, cuidar el medio ambiente
Al utilizar el aislante de celulosa se reduce hasta un 40% la factura de luz y gas.
Un 50% menos comparando los valores de aislación con la espuma de poliuretano.
La fibra de celulosa no se degrada ni pierde sus propiedades con el correr de los años, tampoco se deteriora en contacto con el aire, agua o sol.
¿Cómo se obtiene?
El aislamiento de celulosa consiste en el desfibrado y estabilizado químico de papeles y cartones a los que se le adicionan propiedades ignifugas, bactericidas, insecticidas y antifúngicas.
Mediante este método se obtienen fibras que una vez aplicadas, forman mantos compactos y sin fisuras que además de aislar sellan las cavidades impidiendo la circulación de aire, protegiendo también las estructuras.
Es un producto ecológico por excelencia
¿Para que se utiliza?
La celulosa es un material aislante desarrollado para la industria de la construcción. Los más entusiastas lo consideran una revolución para la construcción en seco.
Su ventaja sobre otros métodos es que no hay que pagar "material de más" porque no tiene desperdicios del recorte y su colocación está incluida en el precio.
Por tanto, no es necesaria una gran obra, en uno o dos días puede tener su aplicación finalizada. Se distribuye homogéneamente y así evita humedades intersticiales, puentes térmicos y corrientes de aire frío que bajen la temperatura en la vivienda.
En comparación con otros aislantes, es de muy fácil limpieza luego de la aplicación, sin corroer o dañar las superficies en donde cae material.
Métodos de aplicación
Inyectado
El método inyectado es ideal para aislar muros y tabiques verticales, tanto en construcciones nuevas como existentes. La fibra de celulosa seca se introduce mediante aire a presión dentro de los espacios huecos, donde se distribuye y compacta hasta ocupar completamente el interior de la estructura, evitando espacios sin aislamiento.
Es una solución especialmente práctica para realizar trabajos de reacondicionamiento térmico sin necesidad de desmontar completamente los revestimientos. Su rapidez de aplicación permite mejorar el confort de los ambientes y optimizar los tiempos de ejecución de la obra.
Soplado
El método de soplado en manta está recomendado para superficies horizontales o con poca inclinación, como entretechos, áticos y entrepisos. La fibra de celulosa seca es transportada mediante una manguera y se distribuye sobre la superficie formando una capa continua y uniforme, con el espesor de aislamiento requerido.
Es una excelente alternativa para mejorar el aislamiento de viviendas existentes, ya que puede aplicarse en entretechos sin realizar grandes obras ni afectar los ambientes habitados. Además de reducir la transferencia de calor, contribuye a disminuir los ruidos provenientes de entrepisos, mejorando el confort acústico de los espacios.
Proyectado
El método proyectado permite aplicar fibra de celulosa sobre muros, tabiques, techos inclinados, cielorrasos y otras superficies durante el proceso de construcción. La celulosa seca se mezcla con una fina pulverización de agua en el momento de la aplicación, logrando que las fibras se adhieran directamente a la superficie.
Esta técnica permite cubrir y rellenar irregularidades, espacios y encuentros de la estructura, formando una capa continua de aislamiento sin juntas. De esta manera, se obtiene una cobertura uniforme que mejora el comportamiento térmico y acústico de los elementos constructivos.


